El Chemsex. Una adicción cada vez más prevalente y con mayores riesgos físicos y mentales.

La aparición de nuevas formas de adicciones, ya sean con objeto, que incluirían las sustancias o sin ello, como las conductuales, suponen siempre un reto clínico para los profesionales. En Clínica INTAD nos enfrentamos diariamente a la adecuación y personalización de nuestros programas terapéuticos para adaptarnos a la creciente demanda de atención específica asociada a las nuevas configuraciones de adicciones y a la evolución de las mismas, como ha sido el caso del chemsex.

De origen británico, el término chemsex surge de la fusión de las palabras “chems” (chemicals) y “sex” (sexo), siendo un fenómeno sociocultural de consumo sexualizado de sustancias llevado a cabo más habitualmente en el colectivo gay masculino durante largas sesiones de sexo en grupo que pueden durar desde horas a días. Esta práctica puede ser de pares (con la pareja sexual estable o pareja sentimental), trío o sexo grupal. Pero recientemente se han encontrado casos de personas que lo practican en solitario, visionando material pornográfico o interaccionando online con otros consumidores, por ejemplo, a través de cámaras web.

Esta práctica, aunque no es novedosa (2010), ha ganado protagonismo durante los últimos años, por su mayor frecuencia, extensión y evolución a mayores riesgos y debido a los problemas de salud pública que acarrea. Dicha preocupación aumenta sobre todo en aquellos casos donde la práctica se realiza en “fiestas sexuales” que duran varios días (“quedar de chill”), donde participan muchas personas, aumentando el riesgo de sobredosis, adicción propiamente dicha, abusos sexuales, deterioro de la salud mental (ansiedad, depresión, brotes psicóticos, agitación, traumas, conductas suicidas…) y transmisión de enfermedades o infecciones sexuales.

Las sustancias más utilizadas durante el consumo son GHB/GBL (G, éxtasis líquido, chorri, potes), Mefedrona (Mefe, miau-miau, sales de baño), Cocaína, Nitrito de amilo o mutilo (Poppers), Metanfetamina (Crystal), Ketamina (Special K, Vitamina K), Anfetamina (Speed) y MDMA por vía oral en pastillas, esnifadas, inhaladas, fumadas, rectales, intravenosas o intramusculares, con la práctica del slamming, que aumenta aún más el riesgo de transmisión de enfermedades infecciosas.

El tratamiento específico para este tipo de adicción está asociado a un estudio individualizado que incluye rasgos y posibles trastornos de personalidad de base o concomitantes, manejo de los impulsos y deseos, tolerancia a la frustración y búsqueda de problemas emocionales subyacentes y/o consecuentes a la propia adicción. Igualmente, la presión de grupo que puede ejercerse entre integrantes de un colectivo para sentirse parte del mismo a través de la práctica del chemsex, requiere que los procesos terapéuticos tengan también una visión social y colectiva de la situación.

Tomando en consideración estas variables, en Clínica INTAD procedemos a realizar siempre una evaluación exhaustiva de todas las variables señaladas a través de una evaluación completa psiquiátrica, psicológica y de personalidad de base, de forma que podamos establecer un diagnóstico preciso y un abordaje multidisciplinar acorde con los resultados.

Si piensas que tienes un problema de chemsex y quieres intentar salir de él, no dudes en llamarnos a Clínica INTAD (www.adiccionesintad.com). Más de 20 años de experiencia avalan a nuestros profesionales y nuestro método. Estamos aquí para ayudarte (Tlf.: 91 770 06 93).